No dejaré que se seque tu nombre.
Es asombroso como pasa el tiempo.
Recuerdo muy nítidamente, como si hubiera sido ayer, cuando nos perdimos de mis amigos la misma noche en que te conocí, cuando nos sorprendió el amanecer, hablando y tomando café en un bar. También de aquellos lunes al cine y paseando toda la noche aprovechando tu día libre y sin importarme para nada que yo tuviera que ir a trabajar sin dormir. Recuerdo todas y cada una de las palabras pronunciadas por ambos y sobretodo las tuyas en esas conversaciones infinitas en las que, no se como lo conseguías, siempre terminábamos hablando de mi. De mi timidez, de mis temores, de mis alergias y alegrías.
Por qué nunca podíamos hablar de ti? Por qué te reservabas tanto? Y sobretodo, por qué no consigo olvidarte?
¿Cuánto tiempo hace ya de tu huida? – ¿cuatro años? –
No sé, eso es lo único de ti que no recuerdo muy bien.
Recuerdo muy nítidamente, como si hubiera sido ayer, cuando nos perdimos de mis amigos la misma noche en que te conocí, cuando nos sorprendió el amanecer, hablando y tomando café en un bar. También de aquellos lunes al cine y paseando toda la noche aprovechando tu día libre y sin importarme para nada que yo tuviera que ir a trabajar sin dormir. Recuerdo todas y cada una de las palabras pronunciadas por ambos y sobretodo las tuyas en esas conversaciones infinitas en las que, no se como lo conseguías, siempre terminábamos hablando de mi. De mi timidez, de mis temores, de mis alergias y alegrías.
Por qué nunca podíamos hablar de ti? Por qué te reservabas tanto? Y sobretodo, por qué no consigo olvidarte?
¿Cuánto tiempo hace ya de tu huida? – ¿cuatro años? –
No sé, eso es lo único de ti que no recuerdo muy bien.
0 posted by:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home